Hoy me levanté con ganas... ganas no sé muy bien de qué pero de algo, de no pasar inadverdida, de tocar algo los cojones diría yo, eran las nueve y estaba en la ducha (contando con que entro a las ocho y media). Dejándome llevar por lo tarde que era y viendo que llegar puntual era ya más que imposible, me arreglé con calma, me disfracé más bien, hacía mucho que no me calzaba un traje, si, uno de esos trajes que te hacen un culo estupendo, un pequeño disfraz como os digo, disfraz de superejecutiva.
Me metí al coche y de repente comprendí qué iba a hacer con mi disfraz de superheroe, iba a hacer algo terriblemente desonesto y divertido. Recordé que mi jefe tenía que hacer llegar a través mío unos documentos a un señor digamos muy "importante" así que aproveché para pasear "el traje" por la interminable mesa de mi presa, a la vez que mirándole a los ojos le pedí trabajo. Yo creo que aquella actidud arrogante y traidora le puso cachondo, me miró a los ojos, fingió interesarse y me ofreció un abrazo y dos besos (los políticos son así... )
Al salir dejé a su secretaria mi movil personal.
no os lo he dicho aún pero estoy tratando de cambiar de trabajo... este ya me aburre.
miércoles, 21 de noviembre de 2007
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